OAXACA, Oaxaca (EA) — El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, informó este lunes que ha iniciado conversaciones con autoridades federales para atender las crecientes demandas de los maestros de primaria del estado, en medio de protestas que han paralizado el tráfico en la capital.
“Hablé con Mario Delgado esta mañana”, dijo Jara Cruz a periodistas, refiriéndose al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Agregó que las pláticas con Delgado buscan resolver temas de competencia federal, mientras que también ha contactado a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para obtener apoyo.
El gobernador se comprometió a abordar las quejas del magisterio, anticipando una respuesta de las autoridades federales antes de que termine el día. “Estamos trabajando para atender las demandas del magisterio”, afirmó, destacando su apuesta por el diálogo pese a las interrupciones generalizadas causadas por las protestas.
Este día, integrantes de la Dirección General de Educación de Pueblos Originarios de Oaxaca, parte de la Sección 22 del SNTE, marcharon desde la carretera 190 cerca de la antigua sede del IEEPO. Instalaron bloqueos en cuatro cruces clave de la ciudad de Oaxaca: el estadio de béisbol Eduardo Vasconcelos, la terminal de autobuses ADO, Fonapas y la desviación Ixtlán-Juárez. Los manifestantes también establecieron un plantón en el zócalo.
Los bloqueos, que detuvieron el tránsito en estos puntos neurálgicos, pusieron en evidencia las demandas del sindicato. Pedro Pascual Cirilo, director de la Dirección de Educación Indígena, detalló sus reclamos. Indicó que 2,300 promotores educativos buscan recategorización para plazas docentes, mientras las escuelas enfrentan una carencia de 1,000 maestros, especialmente en comunidades indígenas.
Otras exigencias incluyen ascensos para directores, contratación de cocineras o cuidadoras para atender a niños en albergues de 5 de la mañana a 10 de la noche, y rechazo a la ley del ISSSTE que afecta beneficios de empleados públicos. Pascual Cirilo criticó el programa federal “La Escuela Es Nuestra”, calificándolo de insuficiente para cubrir necesidades de infraestructura.
Jara Cruz reconoció el caos en la ciudad de Oaxaca, pero defendió el derecho de los maestros a manifestarse. “Respeto las manifestaciones y sus demandas legítimas”, expresó, abogando por mantener el diálogo para beneficiar tanto a los docentes como a la comunidad educativa.
Las acciones del sindicato resaltaron una crisis educativa en Oaxaca, donde las escuelas rurales e indígenas suelen carecer de recursos. Pascual Cirilo instó a los gobiernos estatal y federal a cumplir compromisos previos, advirtiendo que los problemas no resueltos podrían avivar más disturbios.
Mientras los bloqueos paralizaban el tráfico vehicular, los habitantes se preparaban para más interrupciones, sin un plazo claro para una solución. Las negociaciones del gobernador con las autoridades federales representan ahora una prueba clave para su administración en equilibrar los derechos de protesta con el orden público.