WASHINGTON (EA) — El gobierno de Estados Unidos ha prohibido a su personal diplomático, contratistas con acreditaciones de seguridad y familiares en China mantener relaciones románticas o sexuales con ciudadanos chinos, según informaron fuentes a The Associated Press.
La política fue implementada en enero por el entonces embajador Nicholas Burns, antes de dejar su cargo en Beijing. Aunque algunas agencias ya tenían restricciones, esta es la primera directiva general de “no confraternización” desde la Guerra Fría.
Ampliación de restricciones
El verano pasado, se prohibió al personal de la embajada y consulados de EE.UU. en China entablar relaciones con empleados locales. Sin embargo, Burns amplió la restricción a cualquier ciudadano chino en el país, sin importar su vínculo con las delegaciones estadounidenses.
Dos fuentes dijeron a la AP que la medida fue impulsada por preocupaciones del Congreso sobre la seguridad del personal en China. La política aplica a la embajada en Beijing, consulados en Guangzhou, Shanghái, Shenyang y Wuhan, así como en Hong Kong. No afecta a diplomáticos en otros países.
Excepciones y sanciones
El único caso en que se permite una relación es si comenzó antes de la entrada en vigor de la norma. En ese caso, los afectados pueden solicitar una exención, pero si es rechazada, deben terminar la relación o dejar su puesto.
Quienes infrinjan la norma serán retirados de China inmediatamente. La directiva se comunicó en enero de forma verbal y electrónica, pero no ha sido anunciada públicamente.
El Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional se negaron a comentar. Burns tampoco respondió a solicitudes de la AP enviadas a su dirección en The Cohen Group, consultoría a la que se reincorporó en febrero.
Preocupaciones de seguridad y antecedentes históricos
Los servicios de inteligencia han usado la seducción como táctica de espionaje desde la Guerra Fría. Documentos desclasificados muestran que, en 1987, EE.UU. prohibió al personal en la Unión Soviética y China tener relaciones con locales, tras un incidente en el que un infante de marina en Moscú fue seducido por una espía soviética. La medida se relajó tras la disolución de la URSS en 1991.
Hasta ahora, el personal estadounidense en China solo debía reportar relaciones con ciudadanos chinos, sin que estuvieran prohibidas. Sin embargo, expertos en inteligencia sostienen que Beijing sigue usando tácticas de seducción para obtener información.
Diplomáticos asignados a China son advertidos de que el Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) podría utilizar a ciudadanos chinos para presionarlos o coaccionarlos. “El MSS explota cualquier conexión humana para obtener inteligencia”, explicó Peter Mattis, exanalista de la CIA.
China endurece sus propias reglas
Beijing también ha impuesto medidas estrictas a su personal en el extranjero. Funcionarios chinos con cónyuges extranjeros tienen restringidas las promociones, y a diplomáticos se les limita el tiempo en otros países para evitar lazos cercanos.
El Ministerio de Exteriores chino se negó a comentar sobre la medida estadounidense y señaló que es un asunto interno de EE.UU.
Esta nueva política de no confraternización refleja el endurecimiento de las relaciones entre Washington y Beijing, marcadas por tensiones en comercio, tecnología y seguridad nacional.