Oaxaca, Oax.- Arturo Peimbert Calvo es el primer fiscal general de Oaxaca con una trayectoria en la defensa de los derechos humanos que forjó desde varios escenarios, como el de Nochixtlán, donde protegió las garantías de los maestros ante el desalojo que vivieron por elementos policiacos.
El nuevo defensor de los oaxaqueños también es miembro de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO) y miembro de la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos.
Ahora, como fiscal general, prometió enfocarse en el tema de género, además de defender la verdad, la justicia y procurar la reparación integral del daño.
“Proveer justicia a los oaxaqueños, de manera enfática a las oaxaqueñas», se comprometió Peimbert al asumir el cargo, luego de una votación en el Congreso, con 33 votos a favor.
Pidió a los grupos de mujeres que exigen justicia por las violaciones, de las cual han sido objeto, dar la oportunidad de modificar la estructura y permitir acercarse a ellas: “no soy un fiscal de hierro, seré un fiscal de derechos”.
En este sentido, expuso que buscará justicia por los feminicidios, como el caso de la fotoperiodista María del Sol, hija de la periodista premio nacional Soledad Jarquín Edgar.
Dijo que tendrá una doble obligación: garantizar justicia y respetar los derechos humanos: “Estamos obligados a respetar las garantías individuales desde el cargo que hoy ostento. La revisión al cumplimiento del decreto de alerta de género es una obligación para el nuevo fiscal y lo tomaré con esa responsabilidad. Son más de 500 feminicidios”, agregó.
En 2016, Peimbert fue a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para pedir apoyo a las víctimas y familiares por los hechos ocurridos en Nochixtlán en junio de ese año.